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Nombre: La mirada de Miren / Autor: Amaia Arrazola Otaduy
¿Quién fue Miren Larrea? Miren nace en Santurtzi un 11 de diciembre de 1922. Es hija de José Larrea del Hoyo, nacido en Zierbana y Josefa Aguirre Echevarria, natural del Puerto Viejo ( Algorta). Su madre era una conocida vendedora de pescado de Erandio, trabajó durante muchos años en aquella plaza. Miren pasó su niñez en el Puerto Viejo, donde la gente sencilla realizaba sus labores y el bienestar de la comunidad prevalecía sobre el interés individual. Sus estudios básicos los hace en las Monjas del Puerto. Cuando estalla la guerra se marcha con su familia a Cantabria, huyendo de las tropas franquistas, desde donde embarca junto a sus hermanos hacia Donibane Garazi, a una colonia de niños regida por responsables del Gobierno Vasco. Allí pasa tres años. Cuando por fin puede volver a casa, tiene 14 años. Pronto tiene que ponerse a trabajar y lo hace en Zugatzarte, encargada de tareas de servicio hasta que contrae matrimonio con Bernando Aguiriano Gurruchaga, nacido en el Puerto Viejo. Aunque no llegan a tener descendencia, esto no le impide estar cerca de la infancia. Llama la atención su labor durante los años en los que la droga arrasa con la zona. Se ocupa de muchos chavales que andan por el puerto proponiéndoles actividades y dándoles un sitio donde entretenerse, organizando por ejemplo, una pequeña fanfarria con instrumentos. Era una mujer de espíritu colaborador, que trabajó para mejorar la vida de sus vecino/as. Dos pasiones: la poesía y la fotografía.
A la hora de enfrentarme al diseño del mural de la plaza de la Estación lo primero que hice fue investigar quién era la mujer que lleva el nombre del certamen. No tardé mucho en descubrir a esa fascinante vecina de la que todo el mundo tan bien habla y acabar poniéndome en contacto con el archivo municipal. De aquí me dirigieron a la Biblioteca de San Nicolás donde pude descubrir todo su legado fotográfico. “Hay que hacer algo con todo esto” me dije. Me sentía afortunada de contemplar todas esas fotos que nos cuentan qué tipo de pueblo fue Getxo. Era como mirar por una mirilla y poder viajar a otro tiempo.
Estaba segura de que quería homenajearla, a ella, a su vida y a sus recuerdos poniendo en valor su legado artístico. Conocer el pasado para valorar el presente y construir el futuro. Siempre he pensado que para saber a dónde uno va, tiene que saber de dónde viene.
Al diseñar mi propuesta pensé LO INTERESANTE que sería que los vecinos pudieran “leer” a Miren Larrea a través de sus fotografías. El conjunto de ellas nos cuentan no una, sino muchas historias. Las de un pueblo entero. Así que tomé la resolución de llevarlo TODO. (O al menos todo lo que el espacio físico me permita) Diseñé esta especie de cómic gigante de 22 metros de alto en el que a través de las propias fotografías de Miren (encontradas a través de la Biblioteca de la Plaza San Nicolás) pudiera narrar la cotidianeidad de su protagonista. Sus fotos son huellas de tradiciones, lugares y gente que sin saberlo forma parte de nuestra historia. En resumen, quiero hacer del material de ayer, el mural de hoy.


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