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Nombre: Cuatro estaciones / Autor: Luis Olaso Garralda

Esta propuesta busca aunar estética y profundidad conceptual. Una obra que atraiga para realizar una primera mirada general, y que posteriormente invite a ir perdiéndose en los detalles que el mural esconde. El emplazamiento del mural nos invita a iniciar nuestro recorrido conceptual. La antigua estación de tren de Las Arenas, lugar de tránsito, de convergencia, y eje vertebrador del barrio. Hemos querido rendir un homenaje al término “estación” desde otra de sus acepciones, “Estación” como unidad de tiempo, a través de la cual plantear un recorrido por elementos icónicos de Las Arenas.
Primavera: Representada por la vegetación, en este caso por un ramo de flores. En Getxo tenemos la suerte de disfrutar de infinidad de espacios verdes, parques, campos y jardines donde la primavera se manifiesta en total esplendor.
Verano: Las Arenas es sinónimo de mar, de salitre, de barquitos de vela, por ello representamos el mar en su amplia gama de azules para acercar al centro de Las Arenas la tradición náutica que le rodea.
Otoño: Un paseo por Zugazarte. Si tuviésemos que elegir el lugar donde el otoño se muestra con mayor intensidad y diversidad cromática sin duda alguna ese es Zugazarte. Por ello representamos una icónica hoja seca de un tilo como representación de esta estación.
Invierno: Hemos querido, al mismo tiempo que representamos el invierno, rendir un merecido homenaje al mural que tantos años ha presidido esta plaza representando una de las nubes presentes en el mural de Josemi Ibarretxe. De dicha nube aparece la lluvia, representada como gotas de agua que caen, y que posteriormente servirán como alimento para el resurgir de la vida en primavera.
El paso del tiempo queda reflejado, además de con un reloj (elemento siempre imprescindible en toda estación de tren), por la representación del pasado y el futuro. Debemos tener presente el pasado para poder mirar al futuro. Un sello con motivos de ajedrez mantiene viva la esencia del mural de Josemi Ibarretxe, al tiempo que las siluetas de los niños representan el futuro.
Para recrear la puesta en escena de esta alegoría sobre el transcurso del tiempo en nuestro municipio nos hemos apoyado en el collage como código pictórico. Este lenguaje expresivo nos permite ahondar en la necesidad de la reutilización de los elementos existentes, conectando la creación artística con la necesidad de la preservación del medio ambiente permitiendo dar una segunda vida a elementos previamente utilizados.

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